X PEDALADA NOCTURNA CIUDAD DE BRIVIESCA
04/08/2008
Bello cartel anunciador del X Pedalada Nocturna de la ciudad de Briviesca. Moderno y de un diseño elegante , para mi entender, ha superado con creces a todos los anteriores. ¡Felicidades al diseñador!
A las 19 horas ya pasada comenzaba la décima Pedalada Nocturna. Este año 64 participantes, un poco superior al del año anterior, aunque apuntados habían más de setenta, pero algunos al final decidieron nos asistir.
Tres féminas participaron en ese evento: dos colombianas y una briviescana: Marisa Carrasco, que fue la única que aguantó todo el recorrido.
Antés de la salida Arturo, el coordinador deportivo, explicaba a todos los participantes que esta era una prueba participativa donde todos debían disfrutar del paisaje, de la bicicleta y del compañerismo; no era un campeonato y si alguno se había apuntando para competir era el momento de abandonar.
Se dio la salida y todos en grupo recorrían la calle Mayor de Briviesca para tomar más tarde el camino de San Francisco y dirigirse a las afueras de Briviesca.
Ya en el campo el oro pálido del trigal burebano acompañaba a los ciclistas en su periplo. Al poco de salir un corso, en impetuosa carrera llamó, la atención de los participantes.
Un día de alta temperatura que hizo que algunos ciclistas no pudiesen soportar el recorrido y en más de una ocasión pusieron sus pies en tierra para poder continuar.
Cuando se llevaban unos pocos kilómetros recorridos, la organización paró la marcha y ofreció a todos diferentes tipos de bebidas: agua, zumos, refrescos y bebidas energéticas. El tramo que seguía era el más duro del recorrido: La subida a la Pedraja. Muchos corredores no la pudieron resistir y lo hicieron andando Es lo de menos, lo importante era continuar esta marcha y disfrutar de este paisaje rodeados de encinas y del infinito y bello silencio del campo.
Se continuó hasta el Mirador del buitre donde todos los participantes se hicieron una foto para recuerdo.
A las 21 horas y 30 m. se ofreció un poco de comida a los ciclistas. Estuvo bastante bien, e incluso hubo comentarios entre ellos que se asombraban del maravilloso avituallamiento que se les ofrecía.
A continuación reparto de camisetas para los participantes.
Llegó la noche y con la ausencia de luna, ya que era luna nueva, estos gladiadores especiales continuaban su odisea.Curioso destacar que el día anterior ,en algunos lugares del planeta se produjo un eclipse total de sol.
En el pueblo de Galbarros tres señoras salieron a recibirlos y verlos pasar.
En la noche oscura la luces de las bicicletas se asemejaban a naves espaciales y dibujaban, en el lienzo oscuro del horizonte, efectos ópticos de singular belleza.
Ya pasada la medianoche, el pelotón de ciclistas circulaban por la calle Duque de Frías para dirigirse a la Plaza Mayor donde después de hacerse la foto se dio por concluida la X Pedalada Nocturna.
¡ A por la undécima, y enhorabuena!